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jueves, 4 de julio de 2013

¿Y si sale bien?

Todos los días me despierto con una cuestión en mi cabeza, abro los ojos y pienso, ¿en dónde estoy? en ese mismo instante me doy cuenta y digo: ah sí, sigo en Barcelona y luego miro hacia el cielo y vuelvo a pensar, ¿lo estoy haciendo bien?...¿mis pasos van andando el camino correcto?
 
Esto de haber vivido en varios lugares en el transcurso de 28 años te hace plantearte muchas veces en que cama estas durmiendo y en que parte del mundo lo haces. Más de una vez he tenido la sensación de estar despertándome en mi habitación de siempre, con sus paredes rosas y verdes, una habitación de niña, con peluches por todos lados y una tranquilidad hermosa. Luego abro los ojos, los vuelvo a cerrar y ahora estoy en Tenerife, y después en Bologna, quizás un día desperté en Escocia, hasta que vuelvo a la realidad y aquí estoy, en BARCELONA.
 
Es tan raro todo, lo primero que hago al despertarme es ver el móvil a ver si tengo alguna buena noticia, un mensaje interesante, un correo electrónico, cualquier cosa que me dé ánimos para empezar el día. Luego le pongo el sonido al teléfono y así empieza todo, desayuno, encender el portátil, revisar todos y cada uno de los portales de búsqueda de empleo, mirar el correo electrónico en profundidad, escribir un post si me siento inspirada, salir a la calle o quedarme en casa haciendo cositas.
 
No dejo de plantearme si realmente lo estoy haciendo bien, si estoy caminando hacia la felicidad, desde luego triste aquí no estoy, me siento libre, tranquila, a veces un poco agobiada por seguir sin conseguir curro, pero las esperanzas siguen siendo las mismas. Entonces me pregunto ¿habré metido la pata? ¿y si sale mal?...lo bueno de hacerme estas preguntas, es que enseguida sale una voz en mi corazón, pequeñita y esperanzadora que me dice, si Vir, puede que salga mal pero ¿Y SI SALE BIEN? no estás perdiendo nada y lo estas intentando, tómalo como una aventura que te quedará para un futuro contarla a tus hijos de aquella vez que tu vida cambió otra vez y cogiste tus maletas y te fuiste a buscarte la vida....aún no conocemos el final, pero seguro seguro que será maravilloso.
 
De sueños, esperanzas e ilusiones también se vive y yo alcanzaré los mios, uno a uno, pasito a pasito, peldaño a peldaño, llegaré.
 

martes, 2 de julio de 2013

Seguiremos besando sapos!

Uno de los cuentos de hadas que nos han contado a las niñas desde que somos pequeñas, es  ese sobre la princesa que besa a un sapo y este se convierte en un príncipe, su príncipe, el amor de su vida y padre de sus futuros hijos.


A mí particularmente me encantan los cuentos de hadas, siempre me han encantado y seguramente siempre me encantarán, porque me parecen tan bonitos, tan románticos y tan perfectos, que siempre he pensado que sería maravilloso poder vivir más que sea una pequeña porción de ese sueño de cuentos, donde cuando encuentras el amor ó el amor te encuentra a ti, dura para toda la vida o hasta que salgan las letras THE END y una vocecita diga: Y VIVIERON FELICES Y COMIERON PERDICES.

El sábado hablando con una amiga me decía: pues nada Vir esto es lo que hay, nos tocará seguir besando sapos, y yo desde el instante que escuché salir esas palabras de su boca no pude parar de reírme, a lo que ella me decía: pues si amiga, ¿qué le vamos a hacer? hay que reír para no llorar y yo seguía sin parar de reír, no por nada malo si no porque me doy cuenta que todas (hablo en femenino porque no sé si esto les pasa a los hombres también) por muy sínicas que sean o poco creyentes en el amor, la realidad es que todas las mujeres soñamos con encontrar a nuestro príncipe azul y dejar de besar sapos.
 
Cada vez que conocemos a alguien que nos mueve el piso y que sentimos esa química indescriptible que pasa con muy pocas personas, soñamos y deseamos que sea este, que sea el que esperábamos, tiene que ser, es perfecto. O si por el contrario ya tenemos una pareja desde hace años con la cual somos extremadamente felices y nos enteramos que algún amig@ lo ha dejado con su amor, nos aferramos tanto al nuestro y pensamos, el nuestro no, el nuestro es fuerte, el nuestro es para siempre, tiene que ser así, tu eres mi príncipe y yo soy tu princesa y así será hasta el fin de los días.
Si, el amor, los cuentos de hadas, los sapos y las princesas es todo muy complicado, doloroso cuando acaba, pero EXTRAORDINARIO y MARAVILLOSO mientras dura. No sé cuántos sapos tendré que besar hasta que aparezca mi príncipe azul, el de verdad, el que sea para mí y para nadie más, tampoco sé si algún día aparecerá, pero me gustaría pensar que si, que todos tenemos a alguien esperándonos en algún lugar del mundo y soñando que algún día nos topemos uno frente al otro.
 
 
Sueño con mi destino, un buen destino, aquel en el que encuentras a alguien cuando ni siquiera lo  estabas buscando y ese alguien no es cualquier alguien, es el, siempre lo ha sido y siempre lo será.